Nirvana

Nirvana

“El deber de la juventud es pelear contra la corrupción”. Kurt Cobain.

Mucho trabajo tienen las generaciones más jóvenes en estos momentos, mucho trabajo y responsabilidad. La situación de caos absoluto, de descrédito y de incertidumbre no se soluciona sólo con indignación, también es necesario el compromiso y la revolución necesaria para regenerar la vida pública, y regenerar, por tanto, la salud de nuestras instituciones hoy más próximas al poder que al pueblo.

Hemos crecido cegados por la voracidad de los mercados, que han implantado el modelo de sociedad individual y de competencia, para controlar en exceso cualquier compartimiento peligroso contra los intereses de los poderosos. Hace muy poco se publicaba un informe donde indicaba que, ‘España es el segundo país más desigual de la UE, el 1% de los más ricos de España tienen tanto como el 70% de los ciudadanos, y tan solo tres individuos acumulan una riqueza que duplica con creces la del 20% más pobre de la población’.

Como sociedad hemos de hacer una reflexión conjunta encaminada a la recuperación de valores que hablen de justicia social, y no sólo de crecimiento económico basado en el enriquecimiento de unos pocos y la desigualdad de muchos.

Decía Jhon Lennon: “Todo va a estar bien al final. Si no está bien, no es el fin”. Y con esa filosofía afronto yo el reto. Hoy en día es más necesaria que nunca la lucha por los derechos sociales, por la distribución justa de la riqueza, por el estado de bienestar social, por la recuperación de unos valores propios de la izquierda y entender la vida y la sociedad de forma colectiva, y no sólo individual. Nada está bien hoy, y por tanto no es el fin. Hemos de seguir una lucha conjunta y con objetivos compartidos.

Y como empezaba hablando de Kurt Cobein acabaré pidiendo la búsqueda del Nirvana como sociedad, no como estado espiritual, sino como búsqueda permanente de la felicidad.

Tenemos la oportunidad histórica de cambiar el futuro, pero para mejorar el mañana es necesario compromiso y unión hoy.

diciembre 12, 2014 / Tags: , ,

Share the Post

Comments

No comment yet.

Your email address will not be published. Required fields are marked *

20 − diecisiete =

Nirvana

No es sorprendente el hartazgo de la gente con la política; casos de corrupción, excargos públicos en prisión o a punto de entrar,... Circulan ya  -a modo de burla- memes que indican que las antiguas mayorías absolutas de les Corts se está trasladando a Picassent, algo que aunque el ingenio típico convierte en humor no deja de sonrojar a la gran mayoría de valencianos y valencianas. Pero con este triste panorama no podemos consentir que aquellos y aquellas que confiaron en el cambio se desilusionen. Que cuando nos dieron el mandato de acordar, de coincidir y de gobernar nos pidieron honestidad y responsabilidad, por eso nadie podría entender que viejas formas de política o de oposición se antepongan o que primen las estrategias de partidos o electorales al interés general. La política con mayúscula se hace desde el pacto, desde el acuerdo y desde la búsqueda constante de puntos de encuentro que den soluciones a las personas. En Torrent tenemos grandes retos por delante y en breve una nueva oportunidad de seguir demostrando que los grupos que iniciaron un camino de cambio no piensan en bloqueos sino en avanzar. Estoy convencido que este año, que apenas cuenta con 45 días, consolidará si entre todos sumamos mejoras en muchos ámbitos. Contar con un presupuesto que suponga esa palanca de cambio y que la estrategia de desarrollo urbano sostenible comience a ejecutarse, ya que animar la economía local está en manos de los responsables políticos. Los duros tiempos pasados por ciudadanos y ciudadanas no permiten que proyectos se atrasen o que viejas fórmulas de hacer política entorpezcan el avance de una ciudad o responder a la realidad de nuestros vecinos. Desde el gobierno municipal ya estamos trabajando en esto, en seguir consolidando con la mano tendida al resto de grupos la recuperación local. Estamos trabajando para que la inversión de 11millones de Euros -cofinanciados por Europa- cambie y modernice en buena parte nuestro entorno y nuestros barrios, profundizando en ejes transversales como la reducción de emisiones, la movilidad urbana sostenible, caminar hacia una ciudad inteligente... Nadie nos perdonará que en lugar de hablar de proyectos hablemos de bloqueos, que en lugar de mirar por la realidad de la gente vivamos mirando la endrogaría de los partidos o que para justificar la voz de nuestros órganos internos no oigamos las consecuencias de nuestras acciones y las quejas de nuestros vecinos y vecinas. El camino es el acuerdo y el encuentro, pero esto se consigue teniendo claro que el fin son las personas y sus intereses presentes y futuros, si esto lo conseguimos no habrá excusas para que los que más deben callar vuelvan a hablar.