Una imagen que cuenta

Una imagen que cuenta

Ayer se llevó a pleno la aprobación de las Cuentas Generales de 2014. La Cuenta General no es otra cosa que la fotografía económico-financiera del Ayuntamiento el día 31 de diciembre. Este documento no la hacemos los políticos, la hacen los técnicos, y este Ayuntamiento tiene la suerte de tener unos muy buenos técnicos, que conocen muy bien su trabajo, y que son muy minuciosos y desde estas líneas quiero darles las gracias. Ahora bien, otra cosa muy distinta es que nos guste la foto; y ésta no nos gusta. La Cuenta General, la redactan los técnicos, pero las políticas que producen los resultados que luego plasman los técnicos en la Cuenta, la hacen los políticos, y en este caso el anterior equipo de gobierno. Su desgobierno es el responsable de la incertidumbre económica de Torrent en el futuro.

No nos gusta esta foto fija ni los datos que se extraen del ejercicio 2014 referentes al 86% que se ha conseguido ejecutar del Presupuesto de Gastos (70,3 millones), y por supuesto, y más grave al 76% del de Ingresos (61,9 millones) Es decir, uno de cada cuatro euros previstos de ingresos no se ha hecho realidad. Y no hablamos de recaudar o de cobrar, sino de derechos reconocidos. Esto habla de cómo hicieron el Presupuesto en 2014 y por supuesto, también pone en tela de juicio toda la política mediática del PP que nos aventuraba una salida rápida y una recuperación de la actividad, que evidentemente no se refleja en sus cuentas.

Algo que a nuestro juicio es absolutamente inadmisible y que roza el esperpento, es que tengamos que presentar públicamente unas Cuentas en las que figuran 1,8 millones de euros en facturas que la Intervención ha tenido que calificar como NO CONFORMES. Eso es nada menos que un 11% del total de facturas recibidas. Facturas que han venido con informes de reparo desde el ejercicio 2013 y que tiene conocimiento la Sindicatura de Cuemtas desde el ejercicio 2014, y que pese a las advertencias previas y los posteriores informes, en sus 8 años, no sólo no se han resuelto sino que se han agravado. Y en línea con esto, es también inadmisible, que hayamos tenido que tramitar seis reconocimientos extrajudiciales para acoger 462.654,99 € en facturas de 2014 que no se contabilizaron.

Tampoco nos gusta la fotografía porque a 31 de diciembre de 2014 había 7 millones en deudores de dudoso cobro. En cambio, en 2010 había 3,7 millones; así que en 4 años se ha duplicado la cifra con el consecuente riesgo que finalmente lo dudoso pase a fallido.

Y por último no nos gusta que esa foto fija en sus últimos 5 meses han pasado a ser una película de miedo que hipoteca nuestro futuro con decisiones como solicitar 5 millones de euros para obras financieramente sostenibles que han ido a parar al Parking Juan Carlos I, única y exclusivamente por una mala gestión del PP. O Solicitar pólizas por valor de 8 millones de euros de endeudamiento a corto plazo, fruto de la obligación y la tensión que generó la norma de destinar el superávit a amortización de deuda, sumándole el déficit del Antic Mercat, el problema de Gaia, las facturas pendientes de 2011 en fiestas y un largo etc.

Así que haciendo un ejercicio de responsabilidad pondremos de nuestra parte todo lo que podamos para que la Cuenta General de 2016 muestre una imagen más amable de la realidad municipal. La de 2015 trataremos de que sea lo mejor posible, aunque buena parte de la gestión nos la han dejado hecha antes de irse, y es una hipoteca con la que ya estamos teniendo que lidiar.

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Una imagen que cuenta

No es sorprendente el hartazgo de la gente con la política; casos de corrupción, excargos públicos en prisión o a punto de entrar,... Circulan ya  -a modo de burla- memes que indican que las antiguas mayorías absolutas de les Corts se está trasladando a Picassent, algo que aunque el ingenio típico convierte en humor no deja de sonrojar a la gran mayoría de valencianos y valencianas. Pero con este triste panorama no podemos consentir que aquellos y aquellas que confiaron en el cambio se desilusionen. Que cuando nos dieron el mandato de acordar, de coincidir y de gobernar nos pidieron honestidad y responsabilidad, por eso nadie podría entender que viejas formas de política o de oposición se antepongan o que primen las estrategias de partidos o electorales al interés general. La política con mayúscula se hace desde el pacto, desde el acuerdo y desde la búsqueda constante de puntos de encuentro que den soluciones a las personas. En Torrent tenemos grandes retos por delante y en breve una nueva oportunidad de seguir demostrando que los grupos que iniciaron un camino de cambio no piensan en bloqueos sino en avanzar. Estoy convencido que este año, que apenas cuenta con 45 días, consolidará si entre todos sumamos mejoras en muchos ámbitos. Contar con un presupuesto que suponga esa palanca de cambio y que la estrategia de desarrollo urbano sostenible comience a ejecutarse, ya que animar la economía local está en manos de los responsables políticos. Los duros tiempos pasados por ciudadanos y ciudadanas no permiten que proyectos se atrasen o que viejas fórmulas de hacer política entorpezcan el avance de una ciudad o responder a la realidad de nuestros vecinos. Desde el gobierno municipal ya estamos trabajando en esto, en seguir consolidando con la mano tendida al resto de grupos la recuperación local. Estamos trabajando para que la inversión de 11millones de Euros -cofinanciados por Europa- cambie y modernice en buena parte nuestro entorno y nuestros barrios, profundizando en ejes transversales como la reducción de emisiones, la movilidad urbana sostenible, caminar hacia una ciudad inteligente... Nadie nos perdonará que en lugar de hablar de proyectos hablemos de bloqueos, que en lugar de mirar por la realidad de la gente vivamos mirando la endrogaría de los partidos o que para justificar la voz de nuestros órganos internos no oigamos las consecuencias de nuestras acciones y las quejas de nuestros vecinos y vecinas. El camino es el acuerdo y el encuentro, pero esto se consigue teniendo claro que el fin son las personas y sus intereses presentes y futuros, si esto lo conseguimos no habrá excusas para que los que más deben callar vuelvan a hablar.